Filtración: El agua contiene numerosas partículas de pequeño tamaño que es necesario retirar antes de llegar a las membranas de ósmosis inversa. La arena silícea, material tan sencillo y cotidiano, es el elemento filtrante por excelencia que se ha utilizado desde la Antigüedad para la clarificación del agua. Los filtros están constituidos por una capa de arena fina a través de la que se hace pasar el agua de arriba a abajo, ya sea por gravedad o a presión. En muchos casos, dependiendo del tipo de impureza que lleve el agua para mejorar la filtración se dispone el lecho filtrante en dos capas: una de arena y otra de antracita. Los filtros de cartucho, que retienen las partículas superiores a 5 micrómetros, son la última barrera antes de llegar a las membranas.
Photo: JAE-Informativos.Net (Do not copy, even with credits)
©
1999-2010