Gastronomía-vinos

Áster 2009, potencia y frescura en Ribera del Duero

08/06/2014 

Áster 2009, potencia y frescura en Ribera del Duero

Armonioso. Sabroso. Tinto elegante y redondo. Hay nombres propios que en sí contienen grandes cualidades. Y el de Áster las tiene. Un Ribera del Duero que lleva el sello de la firma riojana Rioja Alta. Un crianza de 2009 carnoso, afrutado, envolvente y largo que convence no sólo por su cuerpo, por su estructura, sino por su deliciosa frescura.






Todo variedad tinta del país (el tempranillo de la Ribera del Duero), Áster 2009 procede de los viñedos de Rioja Alta en La Horra y Anguix (Burgos) y ha tenido una crianza de casi dos años exclusivamente en barricas de roble francés. Mimado por el tiempo y agraciado por una añada calificada de excelente, este vino de color rojo picota agasaja nuestra nariz con un repertorio de frutas negras y rojas aderezadas con notas balsámicas y de cacao.

Lo que llega después es también cuestión de tiempo, el que queramos dedicar a disfrutar de un vino con una sabia alineación de potencia y frescura, decididamente elegante, envolvente, equilibrado y amplio. Una entrada dulce que da un paso firme y sedoso hacia un largo final. Un Ribera del Duero en esencia, con todas sus connotaciones.

Casi diez años fueron necesarios para que los responsables de Áster decidieran lanzar su primer vino desde la plantación de los viñedos en 1991, una vez conseguidos los criterios de calidad para una bodega que debía estar a la altura de las elaboraciones del Grupo Rioja Alta. Áster Crianza 2009 supone la confirmación de una apuesta por conseguir vinos modernos y exigentes a un precio sensato, que en este caso ronda los 12 euros. La sabiduría es su guía. La fuerza lo acompaña.

Mar Villasante
@marvillasante



Imprimir Enviar por Mail
Compártenos